{"id":127,"date":"2014-05-14T00:53:19","date_gmt":"2014-05-13T22:53:19","guid":{"rendered":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/?p=127"},"modified":"2021-10-22T09:06:12","modified_gmt":"2021-10-22T07:06:12","slug":"un-coctel-para-lolita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/un-coctel-para-lolita\/","title":{"rendered":"Un c\u00f3ctel para Lolita"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/1388300_38362672.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-159\" alt=\"\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/1388300_38362672.jpg\" width=\"765\" height=\"550\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/1388300_38362672.jpg 765w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/1388300_38362672-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 765px) 100vw, 765px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los arquetipos de g\u00e9nero est\u00e1n tan interiorizados que superan la literatura. El arte, ese campo en el que est\u00e1 todo permitido, no es ajeno a los cambios sociales que modifican las cualidades \u2013y cantidades- que se necesitan para ser un buen hombre o una buena mujer. La igualdad entre sexos est\u00e1 tan formalmente interiorizada, que nos escandalizan lo que podr\u00edan ser licencias literarias (v\u00e9ase el caso de S\u00e1nchez Drag\u00f3 y la ni\u00f1a que dijo haber violado). Es el falso espejismo de la igualdad, que cada vez es m\u00e1s falso y m\u00e1s espejismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Parece que hemos superado ciertos arquetipos de g\u00e9nero que nos situaban a las mujeres \u00fanicamente en nuestros hogares, ajenas al campo del saber, a los placeres de la sexualidad o los beneficios de las amistades sanas. Este cambio se ha dado en la literatura, pero tambi\u00e9n en la televisi\u00f3n, el cine, el periodismo o la publicidad. En todas estas disciplinas, sin embargo, han surgido nuevas formas de entender la masculinidad y la feminidad. Es dif\u00edcil escribir una lista cerrada de estos arquetipos, pero estos son los m\u00e1s habituales: la <i>superwoman<\/i>, la <i>femme<\/i> <em>fatale<\/em> y\u00a0 la Lolita adulta. Ninguno es una novedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La\u00a0 <i>superwoman <\/i>es, generalmente, la protagonista de las novelas <i>chick-lit. <\/i>Es Sarah Jessica Parker de <i>Sexo en Nueva York<\/i>. Son mujeres guapas, atractivas, que siempre van bien vestidas; disfrutan del sexo sin tapujos, pero acaban enamor\u00e1ndose y creando una relaci\u00f3n de dependencia con alguno de sus amantes, siempre tienen ganas de sexo; trabajan fuera de casa en altos cargos con mucha responsabilidad que, sin embargo, les dejan tiempo para tener un grupo de amigas con el que compartir c\u00f3cteles ex\u00f3ticos. Quieren ser madres y acaban si\u00e9ndolo, pero tampoco entonces renuncian a nada: siguen estando preciosas, practican sexo a diario, no cogen la baja de maternidad. Este arquetipo sustituye a la figura del tradicional &#8216;\u00c1ngel de hogar&#8217;: mujeres que siempre ten\u00edan la casa impecable, a las que jam\u00e1s se las quemaba el bizcocho, que esperaban siempre preciosas a que sus esposos llegasen del trabajo y, por si fuera poco, colaboran con la comunidad ayudando a los m\u00e1s necesitados en la iglesia del barrio. El detalle de la iglesia y de no trabajar fuera de casa podr\u00eda escandalizarnos ahora, pero fijaos c\u00f3mo se ha puesto de moda lo de hace <i>cupcakes<\/i>.<\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i><\/p>\n<p>De las mujeres de las historias del oeste a la <i>femm<\/i><em>e fatale<\/em>: mujer malvada que manipula a pobres hombres ansiosos de sexo y amor. Es la culpable de todo. Eva, que mordi\u00f3 la manzana y mira la que lio. Esta imagen de mujer no ha perdido fuerza, pero s\u00ed aparece m\u00e1s velada. El siglo XXI tiene que parecer que lo es. Lolita tambi\u00e9n ha tenido que adaptarse al nuevo mundo para evitar esc\u00e1ndalos por pederastia, pero sigue estando presente -en todas las artes- la imagen de la mujer dulce, angelical, de piel muy blanca y pelo muy rubio, que se mueve despacio, en mundos imaginarios y llenos de fantas\u00eda, que evoca una y otra vez lo dulce de la infancia, la inocencia. Las v\u00edrgenes. El arquetipo contrario a la <i>femm<\/i>e <em>fatale<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El problema de los arquetipos es que hay pocos y, en el caso de las mujeres, no cabemos todas. S\u00f3lo hay hueco para las blancas, heterosexuales, guapas, madres y exitosas. \u00bfY el espacio de las desviadas, las lesbianas, las putas o las negras? Es cierto que no es dif\u00edcil encontrar otros modelos de feminidad y masculinidad, pero hay que buscar en la literatura con apellidos: literatura feminista, literatura lesbianista o literatura negra. Qu\u00e9 alegr\u00eda m\u00e1s grande cuando encuentras una obra que hace de espejo para ti, en la que no eres ajena, en la que no eres la otra, la mala, la que no sirve.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La literatura s\u00f3lo es reflejo del mundo que nos ha tocado vivir y \u00e9ste, a\u00fan, es deprimentemente sexista, estructuralmente androc\u00e9ntrico y lamentablemente patriarcal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los arquetipos de g\u00e9nero est\u00e1n tan interiorizados que superan la literatura. El arte, ese campo en el que est\u00e1 todo permitido, no es ajeno a los cambios sociales que modifican las cualidades \u2013y cantidades- que se necesitan para ser un buen hombre o una buena mujer. 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