{"id":1622,"date":"2016-11-15T21:14:45","date_gmt":"2016-11-15T20:14:45","guid":{"rendered":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/?p=1622"},"modified":"2022-07-18T12:50:48","modified_gmt":"2022-07-18T10:50:48","slug":"fuegosdesantelmo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/fuegosdesantelmo\/","title":{"rendered":"Frente a la costa de los esqueletos"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><span style=\"color: #000000;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">28\/10\/68. A las 00:00 horas de a bordo, tomo la guardia sin novedad. Rumbo 170\u00ba. Velocidad 12, 5 nudos. Visibilidad: buena. Cubierto (nubes altas). Ventolina del SE. Mar llana. Bar\u00f3metro 1028 mb. Mercurio 23\u00ba C. Observaciones: se est\u00e1n produciendo fen\u00f3menos luminosos (fuegos de San Telmo), pero en absoluto hay indicios de tormenta.<\/span><\/i><\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Fdo.: Eugenio Roque Sanz, 2\u00ba Oficial\u201d.<\/span><\/i><\/p><\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1624\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Descarga-el\u00e9ctrica-en-la-mar-1024x604.jpg\" alt=\"Descarga el\u00e9ctrica en la mar\" width=\"1024\" height=\"604\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Descarga-el\u00e9ctrica-en-la-mar-1024x604.jpg 1024w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Descarga-el\u00e9ctrica-en-la-mar-300x177.jpg 300w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Descarga-el\u00e9ctrica-en-la-mar-768x453.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Terminadas las anotaciones y firmada mi entrada de guardia en el diario de bit\u00e1cora, abandon\u00e9 el cuarto de derrota. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 \u00bfSigue ah\u00ed? \u2014pregunt\u00e9 al timonel entrando en el puente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Ah\u00ed sigue \u2014respondi\u00f3 con un hilo de voz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Continu\u00e9 caminando hasta llegar a uno de los ventanales que daban a proa, y durante un rato, me dediqu\u00e9 a contemplar la lengua de rojo mortecino y de algo as\u00ed como palmo y medio de largo que pendoneaba sobre la perilla del palo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naveg\u00e1bamos en demanda del cabo de Buena Esperanza, y nos encontr\u00e1bamos frente a Namibia, a la altura de la Costa de los Esqueletos. El cielo, segu\u00eda cerrado por altos cirros, y la Luna, por m\u00e1s llena que estaba, segu\u00eda sin poder asomarse, y de no haber sido por las \u201clamparillas\u201d que San Telmo hab\u00eda encendido sobre los palos, y la mir\u00edada de lucecitas verdes que produc\u00eda el plancton agitado por la marcha del barco, la negrura habr\u00eda sido absoluta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Tarde o temprano, tendremos rasca, eso es lo que nos anuncia San Telmo, Xurso \u2014coment\u00e9 al timonel en tono jovial, mientras me dirig\u00eda al aler\u00f3n para \u201colisquear\u201d el ambiente<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Xurso no abri\u00f3 la boca, solo movi\u00f3 con pesadumbre la cabeza. No pod\u00eda ver la expresi\u00f3n de su rostro; en el puente, la \u00fanica luz era el tenue resplandor que produc\u00eda la bombillita que alumbraba el comp\u00e1s, pero sab\u00eda que su cara estaba marcada por el miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ya en el aler\u00f3n y tal que un sabueso, ol\u00ed el ambiente y escudri\u00f1\u00e9 el cielo; la ligera brisa que nos llegaba de la cercana tierra, tra\u00eda el olor \u00e1spero y a la vez algo dulz\u00f3n del desierto. \u201cPues no parece que se est\u00e9 preparando\u201d, me dije una vez m\u00e1s, al no percibir otra cosa que no fuera aquella brisa seca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Ni rasca, ni rosco, Xurso, solo hay una est\u00e1tica del cop\u00f3n \u2014le coment\u00e9 siguiendo con el tono alegre, por si le val\u00eda para sacudirse los temores, cuando regres\u00e9 al interior con el \u00e1nimo de darle palique mientras ech\u00e1bamos un pito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ten\u00eda la mano metida en el bolsillo de la camisa, y all\u00ed se qued\u00f3 estrujando el paquete de cigarrillos; un potent\u00edsimo rel\u00e1mpago y un descomunal trueno, me dejaron, adem\u00e1s de agarrotado, deslumbrado y con los o\u00eddos zumbando. La chispa hab\u00eda ca\u00eddo en la mar, a escasos metros de la proa. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cA poco nos deja como la ceniza de un puro\u201d, me dije muy serio, notando como se me irritaba la nariz a consecuencia del fuerte olor a azufre que hab\u00eda producido el rayo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Xa chegou o demo \u2014o\u00ed musitar a Xurso, escondido como un cr\u00edo tras la rueda de gobierno. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 \u00a1Pues como pille al demo ese le voy a dar tal patada en el culo que va a volar hasta clavar los cuernos en una nube! \u2014solt\u00e9, haci\u00e9ndome el machito, pues tampoco a m\u00ed me llegaba la camisa al cuello.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 La aguja\u2026 la aguja don Eugenio\u2026.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 le pasa a la aguja? \u2014pregunt\u00e9, acerc\u00e1ndome al puesto de gobierno para poder ver el comp\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Est\u00e1 loca, ha perdido el Norte \u2014contest\u00f3 temblando y encogido tras la rueda, pero en ning\u00fan momento hab\u00eda dejado de gobernar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Ha sido el chispazo; su campo magn\u00e9tico la ha afectado, pero ver\u00e1s como enseguida se recupera \u2014le dije no muy convencido al observar que, seg\u00fan aquel trasto, en lugar de tener el Norte por la popa, lo ten\u00edamos por estribor. Que marcaba el Oeste, vamos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Puente!, o\u00edmos que alguien musitaba en ingl\u00e9s. Ser\u00edan las circunstancias, pero aquella voz, sin inflexi\u00f3n alguna, sonaba a ultratumba y parec\u00eda surgir de lo m\u00e1s profundo del oc\u00e9ano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Aqu\u00ed, en la proa!, inform\u00f3 la misma voz, mientras que Xurso y yo perd\u00edamos el tiempo pregunt\u00e1ndonos con la mirada, \u00e9l muerto de miedo y yo a punto de estarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con el ombligo arrugado, di los cuatro pasos que me separaban de uno de los ventanales: sentado sobre una de las bitas del castillo de proa (unos treinta metros separaban este del puente), hab\u00eda un hombre al que, a pesar de la oscuridad, ve\u00eda perfectamente. Era joven, unos treinta a\u00f1os, calcul\u00e9. Ten\u00eda el pelo rubio, y se le ve\u00eda grande y fuerte, aunque la especie de halo resplandeciente que le rodeaba, la misma luz que permit\u00eda verle con absoluta claridad, le daba un aire enfermizo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 \u00bfQui\u2026 qui&#8230; qui\u00e9n es usted y qu\u00e9 hace ah\u00ed? \u2014consegu\u00ed preguntar, asomando con recelo la cabeza por el ventanal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Quien sea yo es lo de menos, lo que importa es que ustedes acudan lo antes posible en ayuda de otros hombres; son dos y est\u00e1n a punto de morir a bordo de un bote a la deriva \u2014contest\u00f3 el aparecido, sin mover siquiera los labios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 \u00bfEn qu\u00e9 direcci\u00f3n y a qu\u00e9 distancia se encuentra ese bote? \u2014acert\u00e9 a preguntar para mi propia sorpresa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Al SSW, y a ochenta y cuatro millas \u2014inform\u00f3 escueto, al tiempo que su presencia se difuminaba entre la claridad que lo envolv\u00eda, luminaria que tampoco tard\u00f3 en desaparecer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQui\u00e9n o qu\u00e9 era aquello?, \u00bfun fantasma?, \u00bfun \u00e1nima venida del m\u00e1s all\u00e1? Me volv\u00ed hacia Xurso. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda \u00e9l de todo aquello? Iba a preguntarle, pero cuando vi su silueta todav\u00eda m\u00e1s encogida tras la rueda, desist\u00ed. Dud\u00e9 unos segundos, pero acab\u00e9 tomando el tel\u00e9fono que comunicaba con la m\u00e1quina. Fuera quien fuera, o lo que fuera el mensajero, alguien estaba pidiendo ayuda (de eso no me cab\u00eda duda), y en la mar, atender una llamada de auxilio es sagrado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> \u201cAcabamos de recibir una llamada de socorro. \u00a1Da toda la m\u00e1quina que puedas!\u201d, orden\u00e9 tajante a Roberto, el segundo maquinista, cuando refunfu\u00f1ando descolg\u00f3 el tel\u00e9fono. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 \u00bfSe ha recuperado la aguja? \u2014pregunt\u00e9 a Xurso, en cuanto colgu\u00e9 el aparato dejando a Roberto con la palabra en la boca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Creo que s\u00ed \u2014respondi\u00f3 con un hilo de voz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Pues ya sabes: \u00a1SSW!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 SSW \u2014don Eugenio confirm\u00f3 la orden bien a su pesar y no sin antes santiguarse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 \u00a1A rumbo! \u2014inform\u00f3 cuando me dispon\u00eda a tomar el tel\u00e9fono, esta vez para informar al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Viejo.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No llegu\u00e9 a descolgar, don Gaspar, que tambi\u00e9n era viejo por edad (vueltos a Espa\u00f1a, pasar\u00eda a la situaci\u00f3n de jubilado forzoso), apareci\u00f3 en pijama, eso s\u00ed, con su sempiterna boina atornillada al cogote. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 \u00bfQu\u00e9 ocurre Eugenio? \u00bfPor qu\u00e9 hemos aumentado m\u00e1quina? \u2014pregunt\u00f3 con pretendida tranquilidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No hab\u00eda sido el zambombazo del trueno lo que hab\u00eda sacado del sue\u00f1o al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Viejo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; lo que le hab\u00eda tirado de la cama hab\u00eda sido el aumento de revoluciones del motor, y no era el \u00fanico al que el desacostumbrado rugir hab\u00eda puesto en alerta&#8230; toda la tripulaci\u00f3n, tanto la que montaba guardia como la que descansaba, se estaba haciendo la misma pregunta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cinco horas y media m\u00e1s tarde, cuando llev\u00e1bamos recorridas setenta y cinco millas, y con la aurora queriendo asomar sobre un mar encalmado como un plato, las ondas del radar rebotaron en un objeto. El eco era d\u00e9bil y peque\u00f1o, y apenas destacaba en la pantalla, pero no cab\u00eda duda de que a nuestro frente, hab\u00eda algo que flotaba. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Tiene que ser el bote, lo tenemos justo por la proa, a ocho millas y media \u2014inform\u00f3 al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Viejo,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Mariano, el tercer oficial, sin apartar la vista de la pantalla del radar. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Don Gaspar no dijo nada, se cercior\u00f3 de que ten\u00eda bien atornillada la boina, y seguido por Manolo, el primer oficial, y por m\u00ed, sali\u00f3 al aler\u00f3n, se llev\u00f3 los prism\u00e1ticos a los ojos y fue el primero de los tres en confirmar lo que el radar hab\u00eda detectado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 \u00bfLo veis vosotros? \u2014nos pregunt\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Todav\u00eda no \u2014contest\u00f3 Manolo, sin dejar de enfocar los gemelos hacia donde supon\u00eda que deb\u00eda de estar el bote.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo\u00a0iba a contestar que tampoco lo ve\u00eda, pero en ese momento, distingu\u00ed un bultito oscuro que apenas destacaba de la l\u00ednea del horizonte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para entonces, salvo los que estaban de guardia en la m\u00e1quina, todos los dem\u00e1s tripulantes hac\u00edan corrillos por cubierta; se hab\u00eda informado de que corr\u00edamos en auxilio de unos n\u00e1ufragos, y era l\u00f3gica la expectaci\u00f3n. Lo que no sab\u00edan era la verdad de c\u00f3mo se hab\u00eda recibido el aviso de socorro, don Gaspar, prudentemente, nos hab\u00eda prohibido hacer la menor referencia al \u201cfantasma\u201d. Oficialmente, la noticia la hab\u00edamos recibido por radio y solo cuatro m\u00e1s sab\u00edan la verdad. (Manolo, Mariano, Alberto, el radiotelegrafista, y Sim\u00f3n, el timonel que montaba la guardia con Mariano.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Xurso, que ten\u00eda el miedo reflejado en la cara, tuvo que quedarse en el puente tras su relevo, pues se neg\u00f3 rotundamente a bajar a su camarote y quedarse all\u00ed, solo, sin asomar la nariz, no fuera a darse la oportunidad de que alguien viera su cara de espanto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otra parte, tampoco hab\u00edamos radiado nada al respecto, algo que en circunstancias normales no habr\u00eda dejado de ordenar el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Viejo,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a fin, entre otras razones, de alertar a posibles barcos en las cercan\u00edas. Esta medida, como la de ocultar la verdad a la tripulaci\u00f3n, nadie se la pod\u00eda reprochar. \u00bfC\u00f3mo \u00edbamos a informar de un posible socorro basado en una aparici\u00f3n? \u00a1Bastante hab\u00eda tenido don Gaspar con aguantarse las ganas de encerrarnos, a Xurso y a m\u00ed, en nuestros respectivos camarotes!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Veinte minutos m\u00e1s tarde, con el barco completamente parado, ten\u00edamos el bote a escasos metros del costado de estribor. La embarcaci\u00f3n era la cl\u00e1sica de salvamento, una de esas que, al menos en n\u00famero de dos, portan todos los barcos. Esta era de las m\u00e1s grandes (tendr\u00eda unos seis metros de eslora), y tenia el casco pintado de rojo, aunque el color que predominaba era el negro del petr\u00f3leo, sustancia que pr\u00e1cticamente lo pringaba todo e imped\u00eda leer el nombre y matr\u00edcula del barco al que hab\u00eda pertenecido, datos que, como corresponde, estar\u00edan rotulados a popa, en cada una de las aletas. En su interior, tirados aqu\u00ed y all\u00e1 sobre las tablas del fondo, hab\u00eda cinco cuerpos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aparicio, el contramaestre, lanz\u00f3 al interior del bote un rez\u00f3n amarrado a un cabo y despu\u00e9s, tir\u00f3 del mismo hasta que las u\u00f1as de la peque\u00f1a ancla encontraron donde clavarse. Luego, dos marineros jalaron del cabo, y terminaron de acercar el bote al costado del barco, donde ya colgaba una escala de gato.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 T\u00fa primero \u2014invit\u00f3 Manolo indic\u00e1ndome la escala con la mano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Est\u00e1bamos convencidos de que los cinco estaban muertos \u2014la rigidez de sus cuerpos lo evidenciaba\u2014, pero antes de proceder a izar con calma el bote, deb\u00edamos constatar que as\u00ed lo estaban tambi\u00e9n los dem\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como un aut\u00f3mata, me sent\u00e9 sobre la alta borda y girando con el culo pegado a la tapa de regala, pas\u00e9 las piernas al lado de la mar; puse un pie en la primera tabla de la escala, y lentamente, comenc\u00e9 el descenso buscando con el pie libre el siguiente tramo. El silencio, nunca mejor dicho, era sepulcral, por m\u00e1s que a lo largo de la cubierta estuviera la pr\u00e1ctica totalidad de la tripulaci\u00f3n: veintisiete hombres.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hasta el bote, hab\u00eda cinco tramos con una separaci\u00f3n entre ellos de sesenta cent\u00edmetros, pero aquella ma\u00f1ana esa distancia se me antojaba infinita, y dudaba de que por mucho que estirara la pierna, pudiera alcanzar la tabla que segu\u00eda a la primera. Sent\u00eda el miedo como jam\u00e1s lo hab\u00eda sentido, pero no era consciente del agarrotamiento de los m\u00fasculos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando por fin pude pisar el bote, un sudor fr\u00edo me empapaba, e incapaz de hacer otra cosa, intent\u00e9 sentarme en la bancada que ten\u00eda m\u00e1s a mano, pero no llegu\u00e9 a poner las posaderas sobre el banco; el cuerpo que arrebujado como un feto, tenia a mis pies, gir\u00f3 muy despacio la cabeza hacia m\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Gracias! \u2014musit\u00f3 en alem\u00e1n, abriendo ligeramente los ojos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Aquel hombre era el mismo que hacia seis horas se nos hab\u00eda \u201caparecido\u201d!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Uno est\u00e1 vivo! \u2014grit\u00e9 a la vez que, volatizado el miedo como por arte de magia, me apresur\u00e9 a sujetarle la cabeza con una mano, mientras que con la otra buscaba una de las suyas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Gracias! \u2014volvi\u00f3 a susurrar con un suspiro que intu\u00ed era de muerte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que ocurri\u00f3 durante los siguientes minutos, permanece borrado de mi mente; Manolo, que me hab\u00eda seguido, constat\u00f3 que, en efecto, su coraz\u00f3n dejaba de latir. Y tambi\u00e9n constat\u00f3 que, a juzgar por los s\u00edntomas (el cuerpo guardaba cierta temperatura), el de otro de los hombres se hab\u00eda parado hacia muy poco, minutos tal vez. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De los otros tres, dos deb\u00edan de llevar d\u00edas muertos; sus cad\u00e1veres ya hab\u00edan comenzado a putrefactarse, mientras que el tercero, todav\u00eda no mostraba indicios de ello. En cuanto a la posible causa de las muertes, todo apuntaba a que en los cinco casos se deb\u00eda a la pura inanici\u00f3n: a la falta de agua y de alimentos. De hecho, el tanque de agua dulce estaba seco, y no se encontr\u00f3 ni una sola de las raciones de emergencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Izado a bordo el bote con los cuerpos y trasladados estos al pa\u00f1ol del carpintero donde quedaron cubiertos por una lona, pusimos rumbo al puerto de Walvis Bay, del que nos separaban un centenar de millas, puerto al que arribamos con la noche a punto de caer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El juez que instruy\u00f3 el caso, un anglosaj\u00f3n con cara de palo, hizo caso omiso de nuestra declaraci\u00f3n sobre c\u00f3mo hab\u00edamos encontrado a los n\u00e1ufragos. En el informe que redact\u00f3, y del que al d\u00eda siguiente entreg\u00f3 copia al capit\u00e1n, dec\u00eda en ese punto que, \u201ca las 06:00 horas del 28 de octubre, la motonave espa\u00f1ola <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mar del Sur<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, navegando en demanda del Cabo de Buena Esperanza, hab\u00eda localizado, a unas 110 millas al Oeste de Walvis Bay, un bote a la deriva en el que se encontraban cinco hombres muertos\u2026&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nunca se supo quienes eran aquellos hombres; el nombre que pudo leerse en la popa del bote, una vez limpias las letras del petr\u00f3leo que las cubr\u00eda, era el de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Hindenburg,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y su puerto de matricula, Bremen. Pero tal nombre, no figuraba en ninguna lista, ni nadie hab\u00eda notificado la desaparici\u00f3n de buque alguno en los \u00faltimos meses.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mes y medio m\u00e1s tarde, de regreso a Espa\u00f1a, volvimos a pasar frente a la Costa de los Esqueletos. Tambi\u00e9n era de noche, aunque en esta ocasi\u00f3n, no se produjo el dichoso Fuego de San Telmo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ni Xurso ni yo comentamos nada de lo que hab\u00eda sucedido durante la bajada, es m\u00e1s, ni abrimos la boca en toda la guardia, pero creo que los dos tuvimos la misma sensaci\u00f3n: alguien a proa velaba por nosotros\u2026<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>28\/10\/68. A las 00:00 horas de a bordo, tomo la guardia sin novedad. Rumbo 170\u00ba. Velocidad 12, 5 nudos. Visibilidad: buena. Cubierto (nubes altas). Ventolina del SE. Mar llana. Bar\u00f3metro 1028 mb. Mercurio 23\u00ba C. Observaciones: se est\u00e1n produciendo fen\u00f3menos luminosos (fuegos de San Telmo), pero en absoluto hay indicios de tormenta. Fdo.: Eugenio Roque [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":60,"featured_media":1624,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[4],"tags":[514,518,519,515,517,19],"class_list":{"0":"post-1622","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-relato-corto","8":"tag-elias-meana","9":"tag-espectro","10":"tag-fantasma","11":"tag-fuegos-de-san-telmo","12":"tag-navegante","13":"tag-relato","14":"entry"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/60"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1622"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3947,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1622\/revisions\/3947"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1624"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}