{"id":1755,"date":"2016-12-20T20:48:36","date_gmt":"2016-12-20T19:48:36","guid":{"rendered":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/?p=1755"},"modified":"2021-10-02T19:23:11","modified_gmt":"2021-10-02T17:23:11","slug":"proxemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/proxemia\/","title":{"rendered":"Proxemia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_1756\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1756\" class=\"wp-image-1756 size-large\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/DSC02899-1024x683.jpg\" alt=\"das sd s\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/DSC02899-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/DSC02899-300x200.jpg 300w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/DSC02899-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><p id=\"caption-attachment-1756\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/m.facebook.com\/arterika81\">Erika<\/a>, profesora de pilates y <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/erikakire_art\/\">tatuadora.<\/a>\u00a0Fotograf\u00eda: Soledad Dom\u00ednguez.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Iniciamos un ejercicio al que no llegamos, vamos a rebufo. Hay una banda de espejo enfrente de nosotros y estas se\u00f1oras y yo estamos aprendiendo a mirarnos en el cristal no tan torpemente; se trata de reproducir los movimientos de nuestra profesora, no importa si nos demoramos en el espejo; la imitamos siempre demasiado tarde, a ella, que es menuda y alberga un cuerpo fuerte y proporcionado, y cuando pisa, asienta firmes las plantas de los pies. La ma\u00f1ana de los lunes, Erika es nuestro centro del universo, y hacia ella apuntamos como agujas a mediod\u00eda.<\/p>\n<p>Las alumnas son unas se\u00f1oras amables que antes de empezar la clase, pasan por mi lado de una en una, interes\u00e1ndose por mi reci\u00e9n estrenada paternidad.<\/p>\n<p>Tiene una nariz aguile\u00f1a y por mucho que se estire, o haga flexiones, la seguir\u00e1 teniendo. El pelo, no. El pelo var\u00eda, pues la profesora luce un corte nuevo cada tres semanas: las sienes rapadas, o peinada como un puercoesp\u00edn, o te\u00f1ida de colores vivos. Ya no me asusta que una mujer cambie de peinado. Muy de ni\u00f1o, me asustaba; nunca se lo perdon\u00e9 a mi madre, y me pronunciaba. Ahora es un placer asistir a ello y callar.<\/p>\n<p>Erika propone. No hay golpes ni carreras. Hacemos ejercicios y movimientos que convienen a ni\u00f1os y a embarazadas, aquellos que viven por partida doble.<\/p>\n<p>A una sola voz, nos tumbamos en la colchoneta. La suya, una voz que manda suavemente que inspiremos y expiremos; de otro modo, dejar\u00edamos de existir. \u00abApoyad las caderas contra el suelo\u00bb, lo que me permite fijarme en una muesca del parqu\u00e9 o en una pelusa saltimbanqui. Trabajamos en el suelo mientras afuera, en la calle Fern\u00e1ndez del Campo, los transe\u00fantes se afanan en vertical, y piensan distinto \u00fanicamente porque se encuentran de pie.<\/p>\n<p>Y ahora, Erika dice que nos relajemos. S\u00f3lo hay que obedecer: nos colocamos en posici\u00f3n de orador, estir\u00e1ndonos como mahometanos. Reposamos sobre la colchoneta, atentos a nuestra respiraci\u00f3n y qui\u00e9n te dice que no est\u00e1s muerto, eres un muerto que sobreact\u00faa y respira a\u00fan m\u00e1s atento que cualquier vivo de los que se afanan ah\u00ed afuera.<\/p>\n<p>Erika me intrigaba, hasta que un d\u00eda quise saber de ella sin que mediase un espejo. Cuando hubo terminado la clase, me acerqu\u00e9, le propuse tomar algo y nos fuimos a dar una vuelta al parque de Do\u00f1a Casilda.<\/p>\n<p>La pregunta penetra, la pregunta se mete muy adentro y a menudo, se hace intolerable.<\/p>\n<p>Pero de vuelta, la respuesta tambi\u00e9n puede ser sorprendente, inesperada, salirse de su curso y anegarlo todo.<\/p>\n<p>En el fondo, \u00bfcu\u00e1nto quer\u00eda saber de Erika?<\/p>\n<p>\u00bfNo hubiese sido mejor conformarse con la sola visi\u00f3n de aquella profesora ejemplar? \u00bfNo hubiese bastado con verla moverse en clase, en su elemento? Y luego, en casa, imaginar, fantasear, elucubrar; pude haber usado mi intimidad para interpretarla sin averiguarla. En mi mano estuvo el decidir no saber nada de ella; limitarme a acudir cada lunes y mi\u00e9rcoles para que me arreglase la espalda, o me ense\u00f1ase a respirar de una vez, o aliviase mis articulaciones\u2026 pero no pude aguantar, prefer\u00ed agradec\u00e9rselo en persona, conocerla, descubrir por qu\u00e9 era tan discreta y elegante, y por qu\u00e9 bailaba tan bien durante la clase de mantenimiento, y de d\u00f3nde ven\u00eda ese buen humor que gastaba por las ma\u00f1anas; qui\u00e9n se escond\u00eda tras aquella sensibilidad, c\u00f3mo es que era capaz de bajar el volumen del aparato de m\u00fasica si notaba, a quien fuera, inc\u00f3modo o atosigado.<\/p>\n<p>Y ahora nos encontr\u00e1bamos charlando en una cafeter\u00eda. Al cabo de un rato, me pareci\u00f3 adivinar a una mujer alegre, aunque vulnerable.<\/p>\n<p>Mencion\u00f3 en varias ocasiones una infancia complicada, mientras arrugaba servilletas en serie, una tras otra.<\/p>\n<p>\u00bfEra esta la misma Erika que pose\u00eda durante las clases la facultad de aliviar y descansar, de fortalecer otros cuerpos?<\/p>\n<p>Yo tambi\u00e9n soy profesor; en vez de Pilates, ense\u00f1o Literatura. Resulta que a\u00f1o tras a\u00f1o aparecen unas cuantas personas, y queremos hacerlo bien con esos alumnos, lo mejor posible, y para esto, hemos de aplazar aquello que nos persigue o nos acucia en cuanto regresamos a nuestra soledad. Durante la clase, nos debemos a otros, y aunque pulsemos las mismas cuerdas \u2013ella, las suyas; yo, las m\u00edas\u2013, suena una melod\u00eda distinta. Somos afortunados.<\/p>\n<p>\u00abTengo una risa contagiosa \u2013dice Erika\u2013. Cuando r\u00edo, sucede que la gente me acompa\u00f1a, o al menos se sonr\u00ede.\u00bb<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n hablaba de s\u00ed misma como quien sufre y hace equilibrismos d\u00eda tras d\u00eda para no caer en no se sabe qu\u00e9 marmita bullente.<\/p>\n<p>As\u00ed, de minuto en minuto fui modificando, acaso enriqueciendo la composici\u00f3n sobre la mujer, o la joven o la ni\u00f1a que se encontraba al otro lado de la mesa \u2013por tantas edades distintas me pareci\u00f3 pasar en lo que dura un batido de fresa.<\/p>\n<p>Hab\u00eda sido cocinera, ten\u00eda un estudio en su apartamento y viv\u00eda acompa\u00f1ada de un perro y una gata; adem\u00e1s de dedicarse al Pilates, tatuaba \u00fanicamente a quien ella escogiera. Lo mucho que le gustaba que un extra\u00f1o se confiara. Su madre era gaditana y siempre que pod\u00eda, Erika pasaba en C\u00e1diz los veranos, y esta magra informaci\u00f3n bast\u00f3 para alimentar en m\u00ed enso\u00f1aciones y alucinadas correspondencias entre la Erika de carne y hueso y tal vez una sosias y antepasada bailarina \u2013<i>puellae gaditanae<\/i>\u2013, de las que llevaron su fama y encandilaron a la antigua Roma.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 era verdad?, \u00bfqui\u00e9n era ella? Supongo que no es necesario aclarar que yo no estaba enamorado, ni siquiera me apetec\u00eda estarlo.<\/p>\n<p>Me ha ense\u00f1ado a respirar, me repet\u00eda yo. Sabe del cuerpo, del dolor, posiblemente m\u00e1s de lo que sabr\u00e9 nunca. Gracias a ella, duermo mejor, pienso mejor. Cuando r\u00ede, yo me alegro. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s hay?, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s?, pero \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/hqyhqX9DDho\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>Filmado un d\u00eda cualquiera en el Gimnasio Bilbao Center, en el n\u00ba 10 de Fern\u00e1ndez del Campo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Iniciamos un ejercicio al que no llegamos, vamos a rebufo. Hay una banda de espejo enfrente de nosotros y estas se\u00f1oras y yo estamos aprendiendo a mirarnos en el cristal no tan torpemente; se trata de reproducir los movimientos de nuestra profesora, no importa si nos demoramos en el espejo; la imitamos siempre demasiado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":1756,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[9,17],"tags":[574,85,20,575,576],"class_list":{"0":"post-1755","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-articulo","8":"category-zona-critica","9":"tag-erika-dominguez","10":"tag-inigo-larroque","11":"tag-literatura-2","12":"tag-pilates","13":"tag-tatuadora","14":"entry"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1755","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1755"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1755\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1777,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1755\/revisions\/1777"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1756"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1755"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1755"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1755"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}