{"id":2045,"date":"2017-11-22T14:34:05","date_gmt":"2017-11-22T13:34:05","guid":{"rendered":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/?p=2045"},"modified":"2022-07-18T12:52:24","modified_gmt":"2022-07-18T10:52:24","slug":"mi-paule","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/mi-paule\/","title":{"rendered":"Mi Paule"},"content":{"rendered":"<p>El primer d\u00eda que vino al Taller de Escritura se coloc\u00f3 con su amiga Marta en la \u00faltima fila. La dulzura de Marta, y Paule \u2013dos ojos como faros y una sonrisa ir\u00f3nica, expectante, casi temible. Al mismo tiempo, parec\u00eda t\u00edmida. Recuerdo que una vez se acerc\u00f3 a m\u00ed. Quer\u00eda apuntar en su libreta una cita del escritor franc\u00e9s Jules Renard, mencionada durante la clase: \u00abQue no te enga\u00f1en los rostros altivos y silenciosos: son t\u00edmidos.\u00bb<\/p>\n<p>Los mi\u00e9rcoles, cuando Paule aparec\u00eda, yo me alegraba pues sab\u00eda que las cosas iban a ir mejor para el conjunto de la clase, ese grupo efervescente de j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes, semillero de cabezas fabuladoras. A Paule le concern\u00eda aquello de lo que se hablaba. No s\u00f3lo eso, sino que mediada la clase sol\u00eda ofrecerse para leer en voz alta sus propios escritos. Entonces, \u00a1c\u00f3mo concitaba el inter\u00e9s de sus compa\u00f1eros! S\u00f3lo cab\u00eda escucharla, de otro modo pod\u00edas estar perdi\u00e9ndote algo muy bueno.<\/p>\n<p>Paule romp\u00eda a re\u00edr, aunque no lo hac\u00eda demasiado a menudo; ya hemos dicho que en el Taller de Escritura, se mostraba algo t\u00edmida y reservada, pero cuando lo hac\u00eda, cuando re\u00eda, hasta las cosas re\u00edan con ella.<\/p>\n<p>Basta, se acab\u00f3 la utilizaci\u00f3n del tiempo pasado en este escrito. Paule se ha ganado el tiempo presente. Paule es una escritora, lo mismo que se dice de Emily Dickinson, que es una poeta misteriosa, o de Tolstoi, que compone su escritura de un modo sencillo y natural.<\/p>\n<p>Colocada en tan peliaguda situaci\u00f3n, Paule escoge contarnos el primer a\u00f1o de su enfermedad. El resultado es un libro, 22, que nos hace compa\u00f1\u00eda puesto que sus palabras importan. Escribe sobre la enfermedad y sobre la fugacidad de la vida, sobre sus altibajos y emociones; sobre el horizonte de la muerte. \u00bfC\u00f3mo lo hace? De un modo crudo, directo; en general, se muestra grave y profunda; por momentos, sorprende con detalles de fina observaci\u00f3n. As\u00ed como hallamos pasajes reflexivos, tambi\u00e9n disfrutamos de alguna escena noct\u00e1mbula de amores y enredos narrada con el descaro y la cercan\u00eda de una joven p\u00edcara, graciosa. Durante la lectura la escritora va creciendo, compartiendo sus urgencias, sus esperanzas y temores. Quiere amar y ser amada, decir lo que siente, quiere vivir y tiene prisa. Dibuja un mapa sentimental de sus seres queridos, amigos y familiares; nos insta a amar, a no perder el tiempo. \u00bfC\u00f3mo no escucharla?, \u00bfc\u00f3mo no leerla?<\/p>\n<p>En 22, se abre paso una Paule fil\u00f3sofa que nos conmueve, nos ense\u00f1a. Y en medio de la lectura, uno se detiene para preguntarse c\u00f3mo vivir.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de la enfermedad, Paule sufre una evoluci\u00f3n vertiginosa, un crecimiento anormal y prematuro, que dar\u00e1 una flor, una flor temprana, destilaci\u00f3n de una mujer, de una escritora que vivi\u00f3 poco. Rectifico, se hace forzoso terminar el escrito en pasado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El primer d\u00eda que vino al Taller de Escritura se coloc\u00f3 con su amiga Marta en la \u00faltima fila. La dulzura de Marta, y Paule \u2013dos ojos como faros y una sonrisa ir\u00f3nica, expectante, casi temible. Al mismo tiempo, parec\u00eda t\u00edmida. Recuerdo que una vez se acerc\u00f3 a m\u00ed. 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