{"id":3865,"date":"2015-02-24T21:07:21","date_gmt":"2015-02-24T20:07:21","guid":{"rendered":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/carta-de-anoranza-a-un-volador\/"},"modified":"2015-02-24T21:07:21","modified_gmt":"2015-02-24T20:07:21","slug":"carta-de-anoranza-a-un-volador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/carta-de-anoranza-a-un-volador\/","title":{"rendered":"Carta de a\u00f1oranza a un volador"},"content":{"rendered":"<p>A 36000 kil\u00f3metros sobre un \u00c1frica asfixiada, apenas sientes el tir\u00f3n gravitatorio. Los cuerpos flotan libres. Libres y burlones en el interior del anillo artificial que circunvala el Ecuador de nuestra moribunda Tierra.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 hac\u00eda yo, una joven terrestre, cercana a la treintena, all\u00ed? Supongo que ayer quise volver a verte.<\/p>\n<div id=\"attachment_1045\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Los_Angeles_Aerial_view_2013.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1045\" class=\"size-large wp-image-1045\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Los_Angeles_Aerial_view_2013-1024x812.jpg\" alt=\"A 3600 km bajo el anillo artificial: un \u00e1frica asfixiada.\" width=\"1024\" height=\"812\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Los_Angeles_Aerial_view_2013-1024x812.jpg 1024w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Los_Angeles_Aerial_view_2013-300x238.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1045\" class=\"wp-caption-text\">A 36000 km bajo el anillo artificial: un \u00e1frica asfixiada.<\/p><\/div>\n<p>Decenas de personas caminaban por el boulevard. Hombres y mujeres de las colonias, con sus cuerpos mutados por las condiciones de sus planetas y lunas. Gigantes flacos caminaban con enanos fornidos. Observaban a los humanos a los terr\u00edcolas por encima del hombro, superiores a nosotros. Somos desechos, los parias del Sistema Solar que luchamos por ser reconocidos a base de implantes. Un mundo asfixiado por la poluci\u00f3n y nuestra propia podredumbre. Muchas veces comprendo a aquellos que intentan diferenciarse de su especie original con la biotecnolog\u00eda, -\u00a1La salvaci\u00f3n del terr\u00edcola!- braman los teletipos hologr\u00e1ficos, -\u00a1S\u00e9 superior!- Taladraban.<\/p>\n<p>Meditando sobre aquellos mensajes, te vi caminar detr\u00e1s de dos humanos de las lunas jovianas. Con las fl\u00e1cidas alas ionizadas colgando de sus omoplatos, avanzabas orgulloso entre los viandantes, en direcci\u00f3n al saliente de ca\u00edda, desafiando la muerte. Tu cuerpo estaba deformado por los implantes biot\u00e9cnicos. La caja tor\u00e1cica hinchada, y la superficie sedosa y arrugada de las alas que se bamboleaban a cada uno de tus en\u00e9rgicos pasos. Tu mirada, oculta tras unas gafas de lentes circulares pegadas a tu rostro por una membrana, estaba centrada en tu objetivo.<\/p>\n<p>Hermano m\u00edo, t\u00fa que fuiste un volador, un amante del aire, un veterano de las corrientes. Un so\u00f1ador, un explorador moderno, te presentaste por la estaci\u00f3n, inmortal, endiosado.<\/p>\n<p>El accidente no te hab\u00eda pasado factura pues segu\u00edas igual de orgulloso, inconcuso contra la salvedad. Ya no eras aquel adolescente ego\u00edsta que decidi\u00f3 abandonar a su familia para cumplir un sue\u00f1o. \u00bfUn sue\u00f1o? \u00bfO tal vez huir de la degeneraci\u00f3n de la propia degeneraci\u00f3n de la Tierra? \u00bfO, quiz\u00e1s, enga\u00f1ado por la publicidad? Preguntas que buscaban respuesta, preguntas que nunca te formul\u00e9 por temor, por no herirte, por alejamiento\u2026o por todo ello.<\/p>\n<p>Antes del fat\u00eddico accidente, hab\u00edas sido uno de los mejores voladores del circuito deportivo. Obsesivo, meticuloso, exigente, enfermizo.<\/p>\n<p>Ayer iba a ser el d\u00eda. Aquel que intentar\u00eda abordarte y aceptar la respuesta de tus finos labios. Aquel que intentar\u00eda resolver la duda que me carcom\u00eda la cabeza. Quer\u00eda conocer el motivo por el cual me dejaste.<\/p>\n<p>Todav\u00eda recuerdo aquel d\u00eda. Yo me encontraba en mi habitaci\u00f3n mientras me ocultaba con la colcha intentando expulsar los gritos que ascend\u00eda por las escaleras. Nuestros padres discut\u00edan sobre tu futuro, pero todo ello concluy\u00f3 con un portazo que reverber\u00f3 en la casa entera. Mi otra mitad me hab\u00eda abandonado para siempre, para no volver jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Nuestros padres te repudiaron de sus vidas. Para ellos, yo era su \u00fanica hija. Ellos te echaron de sus vidas, pero yo te atesor\u00e9 en mi interior, siguiendo tu carrera profesional.<\/p>\n<p>Y nuestra conexi\u00f3n se cort\u00f3 horas antes de recibir la noticia.<\/p>\n<p>Mis pies me llevaron a la sala de observaci\u00f3n contigua a la rampa de salto en donde \u00e9l te concentrabas para saltar. No te percataste de mi presencia pues estabas m\u00e1s ensimismado en la colocaci\u00f3n de tu m\u00e1scara osm\u00f3tica.<\/p>\n<div id=\"attachment_935\" style=\"width: 687px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Dianne-Harris.credited-by.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-935\" class=\"size-full wp-image-935\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Dianne-Harris.credited-by.jpg\" alt=\"Acreditada a Dianne Harris\" width=\"677\" height=\"550\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Dianne-Harris.credited-by.jpg 677w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Dianne-Harris.credited-by-300x243.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 677px) 100vw, 677px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-935\" class=\"wp-caption-text\">Acreditada a Dianne Harris<\/p><\/div>\n<p>Realizaste los ejercicios de calentamiento previos al salto. Flexiones, estiramientos de extremidades en el ambiente de gravedad cero. Cuando estuviste listo, te aproximaste al final de la plataforma y te colocaste en posici\u00f3n para saltar, con la rodilla izquierda flexionada sobre el suelo y las yemas de los dedos acariciando el borde. Ya, preparado, realizaste el movimiento final, el cl\u00edmax de aquella danza de preparaci\u00f3n; despliegue multicolor de las cuatro alas en forma de x compuestas de escamas r\u00edgidas. Una descarga de electricidad ioniz\u00f3 el material conductor de aquellas extensiones corporales mostrando un mosaico de ocres y carmes\u00edes.<\/p>\n<p>Estabas en posici\u00f3n para saltar, para iniciar el vuelo y sentirte vivo. Un. Dos. Tres. Cuatro eternos segundos en el que el tiempo se dilat\u00f3, y el aleteo hipn\u00f3tico de tus alas romp\u00eda el universo sin movimiento. Aquel instantes ante de precipitarte al vac\u00edo, en que la adrenalina se distribuye por tu cuerpo, en el que se enfrentaba contra la adversidad, solo contra el l\u00edmite entre el azul c\u00e1lido y la fr\u00eda negrura del exterior, giraste tu rostro hac\u00eda m\u00ed y me sonre\u00edste.<\/p>\n<p>Yo, impulsada por un resorte me estamp\u00e9 sobre el material transparente que me separaba de la muerte negra. En vano, intentaba advertirle sobre el peligro, de la fatalidad sobre la que se abalanzaba.<\/p>\n<p>En apenas unos segundos te convertiste en un punto que se precipitaba hac\u00eda la tierra, cada vez a mayor aceleraci\u00f3n y velocidad, buscando una corriente magn\u00e9tica para iniciar el planeo.<\/p>\n<p>Te perd\u00ed de vista en la inmensidad de un \u00c1frica sin nubes algunas. Igual que el d\u00eda de la tragedia. La misma ma\u00f1ana en la que dicen que te adentraste en un grotesco comulonimbus rabioso para salvar a una competidora. La tarde en que te encontraron flotando en el Oc\u00e9ano \u00cdndico.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda sin obtener preguntas, otra semana con mi alma carcomi\u00e9ndose, otro mes sinti\u00e9ndome culpable \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 no quisiste saber nada de nosotros? Tantos porqu\u00e9s que me gustar\u00eda formularte pero ya es tarde para contestar pues est\u00e1s muerto, y yo, sin respuestas, me siento incompleta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A 36000 kil\u00f3metros sobre un \u00c1frica asfixiada, apenas sientes el tir\u00f3n gravitatorio. Los cuerpos flotan libres. Libres y burlones en el interior del anillo artificial que circunvala el Ecuador de nuestra moribunda Tierra. \u00bfY qu\u00e9 hac\u00eda yo, una joven terrestre, cercana a la treintena, all\u00ed? Supongo que ayer quise volver a verte. 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