{"id":3995,"date":"2017-12-21T14:38:52","date_gmt":"2017-12-21T13:38:52","guid":{"rendered":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/15\/"},"modified":"2017-12-21T14:38:52","modified_gmt":"2017-12-21T13:38:52","slug":"15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/15\/","title":{"rendered":"15"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2093\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/ascensor-703x1024.jpg\" alt=\"ascensor\" width=\"703\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/ascensor-703x1024.jpg 703w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/ascensor-206x300.jpg 206w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/ascensor.jpg 719w\" sizes=\"auto, (max-width: 703px) 100vw, 703px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caos reina sobre la mesa del sal\u00f3n: un min\u00fasculo lapicero, el port\u00e1til y su pantalla- v\u00edctima de un puntapi\u00e9, sujeta con esparadrapo al teclado-, un bol\u00edgrafo con poca tinta, y el cuaderno repleto de cuadr\u00edculas en las que encajar palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dif\u00edcil tarea, la de escribir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo ordenar las im\u00e1genes inconexas de mi mente?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfQu\u00e9 coreograf\u00eda y banda sonora ser\u00edan las adecuadas para lograr una grata fluidez?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Toda esta anarqu\u00eda necesita una partitura dirigida e interpretada por un virtuoso. Pero este duende dotado de superpoderes, \u00bfd\u00f3nde se esconde? Lo he buscado en todos los recovecos de mi casa, hasta debajo de la cama, pero en ninguna habitaci\u00f3n lo he hallado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como aturullados flashes, las ideas estallan en mi cabeza, la m\u00fasica cl\u00e1sica que suena de fondo en la radio se entremezcla con esos fogonazos, y en ese instante de debilidad, el Se\u00f1or del Aut\u00e9ntico Desorden se adue\u00f1a de mi voz interna y de la que intenta escaparse de entre mis dedos. No necesito un espacio propio para sentir c\u00f3mo las musas se acercan a golpearme con su varita m\u00e1gica, las posesiones son para los valientes aguerridos, que se vanaglorian de poseer; los cobardes nos conformamos con apretar el lapicero en \u00e1ngulo imposible y esperar que el desfile deshilvanado de pensamientos comience a cobrar sentido. Poco a poco, la danza de palabras encuentra su ritmo en la cadencia de la melod\u00eda radiada. Por fin, se abrazan- creaci\u00f3n y escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La orquesta de la radio se ha detenido. Comienza un t\u00edmido afinar de instrumentos, se ejercitan los m\u00fasculos internos. Los m\u00fasicos est\u00e1n preparados, y el director&#8230; en un rinc\u00f3n apartado. La batuta en la mano, el brazo estirado, dispuesto a introducir las primeras notas. Un p\u00e1nico de principiante comienza a subir por sus piernas y culmina en la ra\u00edz de sus mu\u00f1ecas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El ruido de la est\u00e1tica me rodea en ese momento. Me hago chiquitita, muy peque\u00f1ita sin el acompa\u00f1amiento musical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El director, paralizado, intenta colocar la partitura en el atril. La expectaci\u00f3n creciendo y su luna menguando. Abandona el escenario presa de una necesidad imperiosa de fundirse con sus miedos. &#8220;Huir es de cobardes, huir es de cobardes&#8230;&#8221; le susurran a su espalda. El viento lo zarandea, la lluvia resbala por su barba. Llora con rabia mientras tiembla por dentro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Muy min\u00fascula me siento. El lapicero ha resbalado de mis dedos. Con un suave tintineo sobre la madera rebotando lo he dejado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fuera llueve.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el coche me he metido para huir de lo que no escribo. \u00c1rboles ocres me saludan por las ventanillas. \u00bfQu\u00e9 tiene el oto\u00f1o que colorea de marr\u00f3n rojizo y amarillea mis sentimientos? \u00bfPor qu\u00e9 provoca mi llanto? La inseguridad late en mis sienes: &#8220;corre timorata, corre&#8230; no vaya a ser que te alcance.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aparco el veh\u00edculo frente a la gigantesca torre que engulle la ciudad. Quiero ser comida, devorada y escupida. Recuperar mi equilibrio. En estas construcciones, los cobardes nos camuflamos bien; las personas se agitan como abejorros con prop\u00f3sitos definidos, y nosotros las observamos con deleite, siempre inventando sus vidas. Con hechos cotidianos fabulamos y, a veces, incluso la inspiraci\u00f3n nos acaricia como un amante novel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la recepci\u00f3n me topo con un tipo seco, fr\u00edo. Sin verme, me mira. Los dos mojados. Un saludo lac\u00f3nico y un par de dedos roz\u00e1ndose al pulsar el n\u00famero quince.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfD\u00f3nde estamos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Escondidos en el piso trece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Encerrados en un ascensor averiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La claustrofobia se adue\u00f1a de mi cuerpo. Reconozco, tambi\u00e9n, el terror en mi compa\u00f1ero de viaje. Est\u00e1 en el suelo, acurrucado como un beb\u00e9 desprotegido. Cierro los ojos para aplacar los latidos de mi coraz\u00f3n e igual que una hero\u00edna le agarro de la mano. Bebo las gotas de lluvia que cuelgan libres por su barba. Aproximamos nuestras bocas para rozar nuestros labios. Me pierdo en sus ojos entornados, y al despertar los m\u00edos, me veo abrazada a una ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9l contin\u00faa sentado. Yo sigo de pie, el pelo h\u00famedo pegado a la cara por donde se escurren gruesas l\u00e1grimas. De su barba tintinean, a\u00fan, las gotas. Quiz\u00e1 se hayan besado nuestras lluvias. Los valientes habr\u00edan sellado con un beso sus bocas, se habr\u00edan adue\u00f1ado del momento. Los cobardes, simplemente, disfrutamos con la imaginaci\u00f3n de los hechos no acontecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No pens\u00e9is que aqu\u00ed termina todo. Todav\u00eda hay m\u00e1s renglones por leer. Yo os invito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9l abre sus ojos, me mira, se fija en m\u00ed, va m\u00e1s all\u00e1 de lo que su vista abarca. Me hundo en esos dos pozos, pero&#8230; choco con sendas placas de hielo. &#8220;Lo siento, majo, hoy no he tra\u00eddo el martillo.&#8221; &#8220;\u00bfDe qu\u00e9 manera paso a la otra orilla?&#8221;. Me derrumbo a su lado. Dos seres diminutos atrapados en un min\u00fasculo espacio, respirando la misma atm\u00f3sfera cargada de frustraciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El hombre se pregunta &#8220;\u00bfC\u00f3mo comprender lo que no entiendo y c\u00f3mo desprenderme de lo que tan bien comprendo?&#8221; Desabotona su chaqueta y del bolsillo interior saca una batuta. Se gira hacia m\u00ed, alza su mano derecha e interpreta para un p\u00fablico atento su partitura. Reproduce, con meticulosidad de artista, los sonidos que s\u00f3lo \u00e9l escucha. Me toca con las armon\u00edas que h\u00e1bilmente gesticula. Contagiada, del fondo de mi bolsillo recupero un olvidado lapicero, libero de mi bolso unas humedecidas hojas y comienzo a desgranar el concierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces es, cuando verdaderamente le beso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hay martillo m\u00e1s poderoso que la cercan\u00eda de dos cuerpos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el piso trece la futilidad de un instante se ha hecho eterna. Por fin, unos cobardes, con los pies fuera del tiesto, han sido due\u00f1os de un espacio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El acento mal puesto, la nota disonante, lo ha provocado el ascensor al recuperar el movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el suelo, completamente desinhibidos, dos ilusiones han sido una.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como hemos podido, nos hemos recompuesto. Su barba seca. Mi cabello enmara\u00f1ado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;\u00bfCu\u00e1les son tus piernas?&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n mis brazos?&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La batuta rodando por el suelo al encuentro del lapicero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nos re\u00edmos como seres enloquecidos. Un paso en el vac\u00edo y no, no nos hemos ca\u00eddo. \u00a1Vaya logro! Por fin victoriosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dos ausentes entrelazan sus manos. En el piso trece se han conocido y&#8230; en el quince han desaparecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fuera llueve.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El caos reina sobre la mesa del sal\u00f3n: un min\u00fasculo lapicero, el port\u00e1til y su pantalla- v\u00edctima de un puntapi\u00e9, sujeta con esparadrapo al teclado-, un bol\u00edgrafo con poca tinta, y el cuaderno repleto de cuadr\u00edculas en las que encajar palabras. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dif\u00edcil tarea, la de escribir. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo ordenar las im\u00e1genes inconexas de mi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":68,"featured_media":4512,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[823],"tags":[],"class_list":{"0":"post-3995","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-kontakizun-laburra","8":"entry"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/68"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3995"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3995\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4512"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}