{"id":4037,"date":"2021-03-31T17:20:08","date_gmt":"2021-03-31T15:20:08","guid":{"rendered":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/madre-primeriza\/"},"modified":"2022-09-26T08:38:00","modified_gmt":"2022-09-26T06:38:00","slug":"madre-primeriza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/madre-primeriza\/","title":{"rendered":"Madre primeriza"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2400\" height=\"1598\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/madre.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2603\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/madre.jpg 2400w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/madre-300x200.jpg 300w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/madre-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/madre-768x511.jpg 768w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/madre-1536x1023.jpg 1536w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/madre-2048x1364.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 2400px) 100vw, 2400px\" \/><\/figure>\n\n\n<blockquote>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">A las mujeres vulnerables, a las an\u00f3nimas, a las que sostienen entre sombras de la domesticidad el escaparate donde otras y otros exhiben su fe en el \u00e9xito y el progreso.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La voy a amarrar fuera -dijo esa tarde su hermano mientras se dirig\u00eda al corral-, porque aqu\u00ed dentro se caga y a la hora del desayuno llega la pestilencia hasta el comedor.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La ni\u00f1a le suplic\u00f3 que no lo hiciera. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda interesarle al hermano lo que pensara una apenas mujercita? Sin titubear, desat\u00f3 al animal, y lo cogi\u00f3 del cogote. Bolita peluda de color amarillo y dos piedritas verdes como ojos. Seguro que ni al kilo llegaba. Llorando, la ni\u00f1a lo sigui\u00f3.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013 No la lleves, Pochito, por favor, no\u2026 buuu-uuu\u2026 Pochito, no\u2026 va a llover y se va a mojar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013 Caramba, la voy a amarrar debajo del overal. Y le pondr\u00e9 su cama all\u00ed&#8230; Y no sigas fastidiando porque te voy a dar un buen cocacho. Ya est\u00e1, perra sucia, qu\u00e9date aqu\u00ed -a\u00f1adi\u00f3 mientras la tiraba al suelo y corr\u00eda a atarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peque\u00f1a se quej\u00f3 con pap\u00e1, el \u00fanico que se declaraba su aliado incondicional y la sacaba de l\u00edos. Pero \u00e9l nada pudo hacer. Tampoco podr\u00eda luego convencerla de que cenara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Agazapada en la oscuridad, espantaba sus l\u00e1grimas pesta\u00f1eando. Lloraba en silencio. El menor ruido pod\u00eda delatarla ante su hermana, y entonces ella se sentir\u00eda m\u00e1s diminuta frente a tama\u00f1a mujer. Tambi\u00e9n ella quer\u00eda mantener su porci\u00f3n de poder. Y no era decente que su hermana la viera llorar as\u00ed, exagerar, claro, por lo sin importancia. Porque ella tambi\u00e9n quer\u00eda ser grande. Y decente. Se esforzaba a diario. Copiaba ademanes y gestos, acciones, pensamientos. Jugaba a la comidita, a la profesora exigente, a la madre sacrificada, a la buena esposa. Solo la risa era suya. Lo intentaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero sus intentos eran desarmados por el manotazo de su hermana o por el ajust\u00f3n que su madre le pegaba llen\u00e1ndole de trenzas la cabeza. Prohibido coquetear. Y as\u00ed, como en la historia de Sans\u00f3n, su fuerza disminu\u00eda. Por un tiempo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esa noche se sent\u00eda d\u00e9bil, atada tambi\u00e9n al \u00e1rbol al que hab\u00edan condenado a su mu\u00f1eca. No. Era m\u00e1s que una simple mu\u00f1eca. Era tan real el juego esta vez. Y entonces, buscando alg\u00fan agujero de luz en el tejado, dirig\u00eda sus pensamientos hacia esa peque\u00f1a hija adoptiva: Tendr\u00e1 fr\u00edo. Tan solita, la pobre, chiquitita, rechazada por haber nacido hembra. Maltratada hoy. Solo yo pod\u00eda protegerla, como cuando la encontr\u00e9 muri\u00e9ndose entre esos matorrales. Pero le he fallado esta vez. Y mi pap\u00e1 tambi\u00e9n. Mi pap\u00e1&#8230; hasta \u00e9l. Y solo por hacerle caso a mi hermano. No, mentira\u2026 \u00a1a mi mam\u00e1, y a la vieja de mi hermana! \u00a1Son horribles todos!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Eso pensaba mientras, de cuando en cuando, se secaba las l\u00e1grimas con la manga de su ropa. Jadeantes vueltas, vueltas est\u00e9riles sin fin alrededor de esa picota. Hasta que el peso de ser madre la venci\u00f3 y se durmi\u00f3.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hacia la madrugada, los gritos de la hermana la despertaron. Le ordenaba al hermano ir a mirar, pues se o\u00eda una pelea de perros. La ni\u00f1a salt\u00f3 de la cama y corri\u00f3. Cuando lleg\u00f3, ya su hermano estaba all\u00ed, espantando a los animales. Sus ojos la buscaron, all\u00ed estaba ella, derrotada, con sus ojitos entreabiertos y su aullido que se iba volviendo gemido entrecortado. Se abalanz\u00f3 y la recogi\u00f3, la acerc\u00f3 a su pecho, como queriendo protegerla mientras le daba besos cargados de culpa.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por un momento compartieron sollozos. L\u00e1grimas de alg\u00fan mal ag\u00fcero. Y sangre escurri\u00e9ndose en el pecho de un pajarito. Un destino.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hasta que esa bolita amarilla y suave ces\u00f3 de latir.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013 M\u00edrate, mojada y llena de barro -se atrevi\u00f3 a decirle la hermana, intentando recuperar su autoridad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013D\u00e9jame aqu\u00ed, d\u00e9jame&#8230; Se ha muerto\u2026 \u00a1Se ha muerto! \u00bfNo lo ves?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los odio, los odio\u2026 a todos!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013 \u00a1Obedece! -le increp\u00f3 el hermano, mientras le arrancaba el cad\u00e1ver del cuerpo y la obligaba a levantarse tom\u00e1ndola del brazo. \u2013 \u00a1Tanto llorar por una perra! \u2013 concluy\u00f3 enojado mientras la empujaba hacia el chorro de agua que ca\u00eda de las tejas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No se debe llorar por las perras, escribi\u00f3 en su memoria la ni\u00f1a mientras su hermana la echaba en la cama.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Titular siniestro de una trama que la peque\u00f1a empezar\u00eda a tejer con fibras de su propia piel hasta hacerse mayor:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Que mejor suerte tienen los perros. Buenos para las cacer\u00edas, o para se\u00f1ores guardianes. Sementales\u2026\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A las perras, atarlas lejos, bien unas cosquillas. M\u00e1s nada. Ni saludos, ni flores, ni despedidas. Morir, al fin, arrojadas a la hoyada, sin las pompas del duelo reservado a lo decente.<\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A las mujeres vulnerables, a las an\u00f3nimas, a las que sostienen entre sombras de la domesticidad el escaparate donde otras y otros exhiben su fe en el \u00e9xito y el progreso.\u00a0 La voy a amarrar fuera -dijo esa tarde su hermano mientras se dirig\u00eda al corral-, porque aqu\u00ed dentro se caga y a la hora [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":114,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[823],"tags":[],"class_list":{"0":"post-4037","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-kontakizun-laburra","7":"entry","8":"has-post-thumbnail"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4037","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/114"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4037"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4037\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4796,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4037\/revisions\/4796"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4037"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4037"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4037"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}