{"id":4061,"date":"2021-05-26T14:52:24","date_gmt":"2021-05-26T12:52:24","guid":{"rendered":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/anatomia-de-un-salto\/"},"modified":"2021-05-26T14:52:24","modified_gmt":"2021-05-26T12:52:24","slug":"anatomia-de-un-salto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/anatomia-de-un-salto\/","title":{"rendered":"Anatom\u00eda de un salto"},"content":{"rendered":"<\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-3-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"674\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-3-1024x674.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2977\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-3-1024x674.jpg 1024w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-3-300x198.jpg 300w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-3-768x506.jpg 768w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-3-1536x1012.jpg 1536w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-3-2048x1349.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption>Orlando Duque of Colombia is getting ready for his last competition dive from the 27 metre platform during the final competition day of the seventh and final stop of the Red Bull Cliff Diving World Series in Bilbao Spain on September 13, 2019. Copyright Red Bull<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En este caso, toda similitud con la realidad no es pura coincidencia. El pasado oto\u00f1o de 2019 Orlando Duque subi\u00f3 a la plataforma del puente de La Salve y at\u00f3 su coleta con una goma. M\u00e1s de 50.000 personas lo observaban desde la R\u00eda y chismorreaban sin bajar la barbilla. \u00a1Es el \u00faltimo salto de su carrera! \u00bfQu\u00e9 har\u00e1?, \u00bfser\u00e1 capaz de superar las cinco rotaciones hacia adelante?, \u00bfy qu\u00e9 pirueta elegir\u00e1?, \u00bfqu\u00e9 requiebro?, \u00bfqu\u00e9 tirabuz\u00f3n?, \u00bfsaldr\u00e1 de espaldas?, \u00bfhar\u00e1 el pino? El d\u00eda anterior el saltador de <em>clavados<\/em> colombiano hab\u00eda ejecutado dos buenas actuaciones que lo auparon hasta el quinto puesto, pero esa ma\u00f1ana despert\u00f3 con una vieja lesi\u00f3n en la pantorrilla de su pierna izquierda \u2014su cuerpo hab\u00eda dicho \u201c\u00a1basta!\u201d, \u201c\u00a1d\u00e9jalo ya!\u201d\u2014, as\u00ed que tuvo que tomar una decisi\u00f3n: renunciar al tercer salto y pasar directamente a la ronda final, quedando instant\u00e1neamente relegado a la \u00faltima posici\u00f3n; o aspirar al podio y arriesgarse a lesionarse en el tercer salto, lo cual supondr\u00eda perder la oportunidad de despedirse. Ning\u00fan atleta de \u00e9lite est\u00e1 realmente preparado para ese dilema, y \u00e9l todav\u00eda menos, pues a sus 45 a\u00f1os atesoraba 13 t\u00edtulos mundiales, 9 victorias internacionales y dos r\u00e9cord Guinness. Embutido en un asfixiante traje de ba\u00f1o, tan colorido que espantaba las miradas refinadas, Orlando prefiri\u00f3 terminar su carrera con dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Una estridente voz gritaba frases ensayadas por la megafon\u00eda y la multitud coreaba su nombre. Orlando Duque, \u00a1la leyenda!, clamaban. Pero la leyenda no lograba concentrarse. Y a 27 metros no hay lugar para la duda. Si uno salta desde esa altura pasa de 0 a 85 km\/h en un parpadeo largo y aunque varios buceadores agiten la superficie del agua para minimizar el golpe, hay un instante en el que la parte sumergida del saltador desacelera y la otra mitad del cuerpo sigue acelerando, comprimiendo la columna y la cadera con una fuerza de unos 300 kg. La ca\u00edda dura tres segundos y el clavadista frena por completo en una distancia menor a cuatro metros, lo cual provoca una sensaci\u00f3n parecida a la de un accidente de coche. Los saltadores entran en el agua con tanta velocidad que crean un efecto bomba, un champi\u00f1\u00f3n at\u00f3mico invertido, que muestra la peligrosidad del salto. Si Orlando olvidara tensar alg\u00fan m\u00fasculo en el aterrizaje o moviera err\u00f3neamente alguna de sus extremidades acabar\u00eda f\u00e1cilmente con un abductor desgarrado, un hueso roto o algo mucho peor.<\/p>\n\n\n\n<p>Los organizadores aprovecharon la salida del deportista para pinchar una canci\u00f3n hawaiana y el colombiano sufri\u00f3 un escalofr\u00edo de nostalgia, pues se trataba de la isla donde conoci\u00f3 a su mujer y en la que vive desde hace a\u00f1os. No obstante, en las profundidades de su interior deb\u00eda de sonar otra melod\u00eda soterrada, sin coros ni acordes alegres, una m\u00fasica que s\u00f3lo reconocer\u00edan los ni\u00f1os de Cali. Porque Orlando naci\u00f3 y creci\u00f3 en el humilde barrio de Cali, que en la Colombia de los a\u00f1os 80 era un territorio dominado por los c\u00e1rteles de la droga y la delincuencia. Su padre, F\u00e9lix, trabajaba en el mercado de frutas y verduras. Su madre, Jael, era ama de casa y preparaba exquisitos pucheros para los trabajadores de las f\u00e1bricas cercanas. De ella aprendi\u00f3 la disciplina y el sacrificio que le permitieron llegar a alturas inimaginables.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al peque\u00f1o Orlando le gustaba andar, le gustaba tanto que si su madre le daba dinero para el autob\u00fas, se lo gastaba en golosinas y hac\u00eda el trayecto a pie. Era un atleta innato, un deportista en potencia, y cuando descubri\u00f3 el mundo de las piscinas, sus entrenadores no daban cr\u00e9dito. A los diez a\u00f1os ya se lanzaba desde tres metros de altura. A los trece compet\u00eda en ligas y campeonatos nacionales. A los quince, era el rey del trampol\u00edn. En el instituto le aburr\u00edan las clases de Matem\u00e1ticas y Geograf\u00eda, aunque destacaba en Gimnasia, y so\u00f1aba con ser bater\u00eda, como tantos otros adolescentes de los 80. De hecho, esa coleta que acabar\u00eda convertida en un icono de su deporte, no era la herencia de los primeros hippies, sino un tributo a sus \u00eddolos de Metallica, Slayer y Pantera. El deporte acu\u00e1tico acab\u00f3 por estructurar su vida y moldear su personalidad, y con esa br\u00fajula inm\u00f3vil en la cabeza, se alej\u00f3 de las malas amistades y curs\u00f3 una carrera de ingenier\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A veces resulta complicado modificar el rumbo inconsciente de nuestras pasiones y uno de sus veranos universitarios viaj\u00f3 hasta G\u00e4nserndorf, un pueblo peque\u00f1o cerca de Viena donde lo contrataron temporalmente para realizar un espect\u00e1culo acu\u00e1tico. Su trabajo consist\u00eda en subir una escalera de 25 metros de altura y lanzarse a una peque\u00f1\u00edsima piscina. En ocasiones, tambi\u00e9n deb\u00eda prenderse fuego antes de zambullirse en el agua. Cosas del directo. Fue all\u00ed donde se rindi\u00f3 por fin a la vocaci\u00f3n que le hab\u00eda acompa\u00f1ado desde cr\u00edo y que acabar\u00eda por marcar su vida. Sin descanso repiti\u00f3 esa secuencia de movimientos eternamente iguales, los giros de brazo, la respiraci\u00f3n contenida, el n\u00famero de latidos&#8230; El clavadista ejecutaba los saltos de memoria, como una retah\u00edla escolar, y jam\u00e1s permit\u00eda que ning\u00fan verso quedara sin rimar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-1-2-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-1-2-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2980\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-1-2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-1-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-1-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-1-2-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-1-2-2048x1365.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption>Orlando Duque of Colombia performs his last competition dive from the 27 metre platform during the final competition day of the seventh and final stop of the Red Bull Cliff Diving World Series in Bilbao Spain on September 14, 2019. Copyright Red Bull<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>As\u00ed que cuando la multitud de Bilbao core\u00f3 su nombre, Orlando sinti\u00f3 el peso de una vida estricta sobre sus pulmones. Hab\u00eda saltado desde los riscos de Tailandia, desde el monte japon\u00e9s de Fuji, desde el valle de Wadi Shab en Om\u00e1n, desde la isla croata de Vis, desde la estatua de la Libertad, desde un rascacielos de Dubai, desde un cenote en Yucat\u00e1n, desde la fortificaci\u00f3n marina abandonada de Maunsell, desde los grandes \u00e1rboles del Amazonas&#8230; \u00bfQu\u00e9 har\u00eda ahora? Amigos y rivales lo animaban desde abajo, y alguno, como el mexicano Jonathan Paredes, lloraban de alegr\u00eda, de tristeza, o de ambas; qui\u00e9n sabe. A Orlando tambi\u00e9n se le estaban aguando los ojos, as\u00ed que respir\u00f3 hondo y agit\u00f3 los brazos, no tanto para animar al p\u00fablico, sino para espantar sus propias emociones.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda claro qu\u00e9 truco realizar\u00eda para su \u00faltimo salto. Ser\u00eda el mismo que eligi\u00f3 cuando naveg\u00f3 desde Punta Arenas hasta el Polo Sur. Aquella vez Orlando Duque quer\u00eda llamar la atenci\u00f3n sobre el deshielo de los casquetes polares, as\u00ed que agarr\u00f3 unos crampones, un par de piolets y trep\u00f3 a un trozo de hielo de 20 metros de altura que flotaba sobre el mar helado. Busc\u00f3 la esquina menos inestable, clav\u00f3 los tacos en el quebradizo suelo y salt\u00f3. Fue una voltereta lenta y simple hacia delante, sin requiebros ni tirabuzones, tan m\u00ednima que multiplicaba la belleza del salto y por un momento mostraba la silenciosa concentraci\u00f3n del clavadista. Esa voltereta era lo m\u00e1s cerca que hab\u00eda estado de volar&#8230; y ser\u00eda el final perfecto. Antes de salir, Orlando hab\u00eda escuchado el an\u00e1lisis de los comentaristas. Vaticinaban la victoria de Gary Hunt, que llevaba esquivando la sombra de Orlando desde que en 2013 se alz\u00f3 como el primer campe\u00f3n oficial de este deporte. El hecho de saber que su eterno rival ganar\u00eda aquella competici\u00f3n fue, en cierta medida, un empuj\u00f3n de alivio.<\/p>\n\n\n\n<p>Aspir\u00f3 hondo y al espirar expuls\u00f3 algo m\u00e1s que aire, pues sinti\u00f3 c\u00f3mo sal\u00edan de su cuerpo recuerdos y emociones que hab\u00edan permanecido ocultas durante a\u00f1os. Se aproxim\u00f3 al borde y las 50.000 personas que se agolpaban a ambos lados de la R\u00eda dejaron de hablar. Hab\u00eda llegado el momento. Levant\u00f3 los brazos, flexion\u00f3 las rodillas, not\u00f3 una punzada de dolor en la vieja lesi\u00f3n de su pierna izquierda y salt\u00f3. Y entonces ocurri\u00f3 algo que ninguno de los presentes sabr\u00eda explicar despu\u00e9s con detalle. La ca\u00edda se ralentiz\u00f3, como si se tratara de un globo de helio pinchado, como si la fuerza de la gravedad no lo afectase del todo; y aunque las televisiones aludieron a problemas de conexi\u00f3n, todos fueron testigos de ese extra\u00f1o fen\u00f3meno. Orlando Duque realiz\u00f3 una voltereta simple hacia adelante y todav\u00eda le sobr\u00f3 tiempo para observar los alrededores e incluso preguntarse qu\u00e9 estaba pasando. \u00bfPor qu\u00e9 floto? Los testimonios recabados durante aquel d\u00eda var\u00edan y muchos exageran la an\u00e9cdota, pero la mayor\u00eda coinciden en que tard\u00f3 m\u00e1s de seis segundos en caer al agua.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-ultimo-salto-2-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-ultimo-salto-2-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2981\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-ultimo-salto-2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-ultimo-salto-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-ultimo-salto-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-ultimo-salto-2-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Orlando-Duque-ultimo-salto-2-2048x1365.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption>Orlando Duque of Colombia during his last competition dive from the 27 metre platform during the final competition day of the seventh and final stop of the Red Bull Cliff Diving World Series in Bilbao Spain on September 13, 2019. Copyright Red Bull<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>[:]<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este caso, toda similitud con la realidad no es pura coincidencia. El pasado oto\u00f1o de 2019 Orlando Duque subi\u00f3 a la plataforma del puente de La Salve y at\u00f3 su coleta con una goma. M\u00e1s de 50.000 personas lo observaban desde la R\u00eda y chismorreaban sin bajar la barbilla. \u00a1Es el \u00faltimo salto de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[816,818],"tags":[],"class_list":{"0":"post-4061","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-kritika-gunea","7":"category-kronika","8":"entry","9":"has-post-thumbnail"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4061"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4061\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}