{"id":5295,"date":"2025-03-05T10:00:00","date_gmt":"2025-03-05T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/?p=5295"},"modified":"2025-07-22T12:11:45","modified_gmt":"2025-07-22T10:11:45","slug":"no-deberias-leerme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/no-deberias-leerme\/","title":{"rendered":"No deber\u00edas leerme"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/output-onlinepngtools-1-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"977\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/output-onlinepngtools-1-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5304\" style=\"width:225px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/output-onlinepngtools-1-2.png 700w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/output-onlinepngtools-1-2-215x300.png 215w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Escalera separada del puerto por el mar \u00a9 Jaime Amann Diez de Ulzurrun.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>No es mi deseo robar un tiempo que no me pertenece. Nada m\u00e1s en contra de la realidad, he decidido, por respeto a la audiencia y a los editores de esta ins\u00f3lita, maravillosa, e incre\u00edble revista \u2014espero que este apunte me haya granjeado el favor del revisor pertinente\u2014, comenzar este texto presentando el motivo de mi visita a La Espiral. Y es que no es mi intenci\u00f3n asquear, desagradar ni perturbar a nadie; pero hoy admito, con terrible pesar y verg\u00fcenza, que he dejado de escribir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; All\u00e1 cuando Attila a\u00fan no hab\u00eda cruzado los Alpes, yo era incapaz de caminar en soledad. Me acompa\u00f1aban el dulce aroma de la poes\u00eda y un amor hacia el pasado del que mis colegas renacentistas se hubieran sentido bien orgullosos; especialmente mi amigo Leonardo, hacia el que siento una extra\u00f1a fascinaci\u00f3n. Era joven, m\u00e1s que ahora, y entonces a\u00fan cre\u00eda con inocencia que cuantos horrores aguardan en las sombras de la creaci\u00f3n pod\u00edan ser combatidos con el arte de la ret\u00f3rica. Recib\u00ed aplausos y medallas, pues mis historias sobre h\u00e9roes tr\u00e1gicos, sue\u00f1os y esperanzas tocaban el coraz\u00f3n de los hombres y despertaban en ellos hermosos sentimientos cat\u00e1rticos. Pero segu\u00edan siendo falsedades; modelos irreales e inhumanos cuya naturaleza ilusoria hubiera esbozado una sonrisa en los labios de Plat\u00f3n. Dicen que el ser humano no est\u00e1 hecho para encarar el abismo y, hoy por hoy, encuentro en esas palabras una gran verdad. En mi peregrinaje a Roma vi muchas cosas. Sangre y sufrimiento me convencieron de la absurdez de unos relatos imposibles. Fall\u00e9 a muchos, recib\u00ed cicatrices a traici\u00f3n y enterr\u00e9 a amigos a los que fui incapaz de salvar. Mis d\u00edas se convirtieron en una debacle de traiciones y decepciones c\u00edclicas que arrancaron de m\u00ed cuanto am\u00e9 de ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y es por esto que ya no escribo. Porque el mundo es terrible y el camino es dif\u00edcil. S\u00ed, mi mente est\u00e1 demasiado ocupada pensando en c\u00f3mo sortear el camino como para pensar m\u00e1s all\u00e1 de la caminata rutinaria. \u00bfSuena familiar?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Soy incapaz de negar que el mundo sea un infierno de oscuridad y muerte. Un lugar terrible sobre el que se cierne una noche eterna que condenar\u00e1 a todos a un destino ag\u00f3nico e incierto. Sin duda, bajo estas condiciones terribles, no debe existir un solo motivo por el que seguir respirando. O, como m\u00ednimo, nada por lo que abandonar una rutina que basta y sobra para mantenerse con vida; despu\u00e9s de todo, en un mundo semejante, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s cabr\u00eda esperar?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por supuesto, no existe una sola respuesta en este extenso yermo que pueda resolver semejante inc\u00f3gnita. No, sin duda no existe la calidez de un abrazo muy fuerte, ni el recuerdo de la sonrisa sincera de un ser amado. Es m\u00e1s, estoy seguro de que no existe tal cosa como la gratitud de los otros, la satisfacci\u00f3n de una dif\u00edcil meta alcanzada, o una dosis de dopamina al interactuar con una criatura peque\u00f1a y esponjosa. Sin duda, todos los sue\u00f1os son absolutamente imposibles, y nada puede jam\u00e1s alcanzarse.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfPor qu\u00e9 respira usted? \u00bfPor qu\u00e9 se fuerza a levantarse por la ma\u00f1ana? T\u00f3mese un momento para pensar. \u00a1No encontrar\u00e1, estoy seguro, un s\u00f3lo rastro de felicidad en su interior!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En mi caso, tal vez fuera el odio lo que en un inicio forz\u00f3 a mi conciencia a seguir habitando este cad\u00e1ver al que llamo cuerpo. Sent\u00eda odio hacia quienes me arrebataron a quienes amo, odio hacia la noche que se cierne sobre nosotros. Odio hacia un mundo donde los sollozos y las s\u00faplicas de los necesitados son ignorados sin remedio. Porque, por supuesto, los h\u00e9roes s\u00f3lo existen en las historias ficticias de so\u00f1adores ciegos y ni\u00f1os est\u00fapidos. \u201c\u00a1Es parte de crecer!\u201d, como bien dicen un pu\u00f1ado de ni\u00f1os mayores que en secreto sonr\u00eden imaginando escenarios felices m\u00e1s all\u00e1 de la ventana de sus oficinas. Los mismos que se fuerzan a no disfrutar de nada porque \u201cya son chicos grandes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Porque, por supuesto, en la vida real, los villanos nunca llevan bigotes frondosos ni sueltan discursos terribles. No, no. Y los problemas, en la vida real, nunca son abordables. Es imposible poner la mano en la espalda de un amigo que solloza, es imposible alzar la voz en contra de quienes odian a otros por ser quienes son&#8230; S\u00ed, sin duda, no hay nadie que se acerque donde sus seres queridos para preguntar c\u00f3mo est\u00e1n, y, sin duda, tampoco hay nadie dispuesto a mirar a los ojos a otra persona, ver su alma, y responder con amor y aceptaci\u00f3n en lugar de un odio irracional. Por supuesto, nos es completamente imposible liberarnos de nuestras ataduras; pues s\u00f3lo somos animales hechos para adaptarnos y perpetuar el ciclo del odio. Si esto fuera una historia, podr\u00eda dirigir mi indignaci\u00f3n hacia la serpiente que se oculta tras el bosque, aqu\u00e9l que descansa m\u00e1s all\u00e1 de los \u00e1rboles. Pero, como no es el caso, me es imposible cerrar los ojos y continuar mi peregrinaje mental a Roma; me es imposible mirar dentro de m\u00ed y buscar mis propias caracter\u00edsticas opresivas y villanescas. Me es imposible respirar hondo y exhalar; me es imposible liberarme de mi odio lentamente, en un proceso lento e imperfecto. Me es imposible arriesgar mi vulnerabilidad para extender una mano amiga a alguien de buen coraz\u00f3n; alguien que tambi\u00e9n ha crecido y vivido en el mismo lugar que yo, o para encontrar respuestas a preguntas desagradables que hacen mi vida miserable y terrible. Por supuesto, es totalmente inviable aceptar que nuestros peores momentos no nos definen. Y de m\u00e1s est\u00e1 decir que tampoco es l\u00f3gico pensar que podemos reinventarnos y escapar de este ciclo de miseria y desprecio. Es totalmente il\u00f3gico que yo merezca el m\u00e1s m\u00ednimo amor, respeto o aprecio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es una mentira eso de que las \u00faltimas d\u00e9cadas hayan visto grandes progresos sociales, y que cada vez existe \u2014reaccionismo aparte, el cu\u00e1l bajo ninguna circunstancia puede considerarse como los \u00faltimos coletazos de un sistema anticuado, cuyos \u00faltimos estertores resuenan con una potencia dram\u00e1tica\u2014 una mayor conciencia y humanizaci\u00f3n de colectivos minoritarios y oprimidos. Los roles de g\u00e9nero jam\u00e1s han sido m\u00e1s cerrados y las personas jam\u00e1s se han visto menos envueltas en el activismo y las causas sociales. No es cierto que la evidencia de cuanto hoy he decidido compartir aqu\u00ed pueda palparse en el ambiente, ya que es algo completamente invisible cuya presencia s\u00f3lo puede sentirse si el individuo decide mirar con cuidado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dylan Thomas se equivoc\u00f3 cuando escribi\u00f3 aquellos versos que suger\u00edan \u00abNo entrar d\u00f3cilmente en esa justa noche\u00bb. El mundo no puede aceptar quien eres, y tus esfuerzos no pueden marcar ninguna diferencia. \u00a1Y, desde luego, yo ya no escribo! \u00bfQu\u00e9 insin\u00faa usted?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es mi deseo robar un tiempo que no me pertenece. 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