{"id":558,"date":"2014-10-23T12:49:43","date_gmt":"2014-10-23T10:49:43","guid":{"rendered":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/?p=558"},"modified":"2022-07-18T12:43:29","modified_gmt":"2022-07-18T10:43:29","slug":"mirame-a-los-ojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laespiral.deusto.es\/eu\/mirame-a-los-ojos\/","title":{"rendered":"M\u00edrame a los ojos"},"content":{"rendered":"<h1 align=\"center\">Parte 2: Una semana antes: La disputa<\/h1>\n<h3 align=\"center\">Cap\u00edtulo 4<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/ash-2591_640.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-563\" alt=\"ash-2591_640\" src=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/ash-2591_640.jpg\" width=\"640\" height=\"426\" srcset=\"https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/ash-2591_640.jpg 640w, https:\/\/laespiral.deusto.es\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/ash-2591_640-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Comienza el invierno, todo indicio de vida natural ha dejado de exhibirse. Un aire glacial emerge de las profundidades de la monta\u00f1a trayendo consigo nubes que auguran una funesta \u00e9poca de nieve. El sol comienza a caer y con \u00e9l los resquicios del \u00faltimo calor oto\u00f1al.<\/p>\n<p>Este insulso fr\u00edo ha acabado con la prosperidad primaveral de caza. \u00a0Los d\u00edas se hacen largos entre la espesura boscosa. Ya no hay g\u00e9nero y hoy, otro d\u00eda m\u00e1s, vuelvo a casa con las manos vac\u00edas y sin nada que poder llevarnos a la boca, salvo media barra de pan, comprada con las casi \u00faltimas monedas que nos quedan.<\/p>\n<p>-Hola, ya estoy aqu\u00ed.- digo al cruzar la puerta.<\/p>\n<p>-\u00a1Hola mi amor! \u2013 responde Ail\u00e9n, viniendo hacia m\u00ed plet\u00f3rica, alegre y bes\u00e1ndome apasionadamente- \u00bfQu\u00e9 tal me ves? \u2013 pregunta con una amplia sonrisa mientras rodea su cuerpo con ambas manos. Me muestra un bell\u00edsimo vestido de seda blanca, que se amolda a la perfecci\u00f3n a cada curva de su hermoso cuerpo.<\/p>\n<p>-Preciosa, pero\u2026 \u00bfDe d\u00f3nde lo has sacado?<\/p>\n<p>-Un caprichito, es la \u00faltima moda en la ciudad- responde detr\u00e1s de una sonrisa p\u00edcara al contonearse por toda la habitaci\u00f3n\u00a0 haciendo volar la tela a cada paso.<\/p>\n<p>-\u00bfUn caprichito? \u2013 Noto como la rabia comienza a recorrer mis entra\u00f1as corroy\u00e9ndome por dentro\u2013 \u00bfUn caprichito, en serio? \u00bfTe has gastado todo lo que nos quedaba en eso? Joder Ail\u00e9n, me paso el d\u00eda ah\u00ed afuera congel\u00e1ndome para no cazar una m\u00edsera pieza, y t\u00fa, \u00bfte dedicas a gastarte lo \u00faltimo que tenemos en un absurdo vestido?<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1No! \u00a1Es un regalo!<\/p>\n<p>-\u00bfUn regalo? \u00bfDe qui\u00e9n? \u00bfNo ser\u00e1 del ricach\u00f3n del herrero, no? \u00a1Qu\u00e9 mucho coqueteo ten\u00e9is los dos cuando vas por ah\u00ed!\u2013 Me enervo a niveles nunca alcanzados- \u00a1Es de \u00e9l, lo s\u00e9! Ten\u00eda mis sospechas; pero esto me lo confirma todo\u2013. Por mi mente comienzan a pasar im\u00e1genes de la traici\u00f3n a una velocidad vertiginosa, intento calmarme, apoyando mis manos sobre la chimenea.<\/p>\n<p>-\u00a1No! Ha sido mi hermana, me ha escrito. Las cosas empiezan a irle bien en la ciudad y me lo ha mandado\u2013 me dice ella toc\u00e1ndome por detr\u00e1s. Sin embargo, mi imaginaci\u00f3n ha tomado el poder, declarando su dictadura como \u00fanica versi\u00f3n de lo acontecido. Ya no escucho ni atiendo a ning\u00fan tipo de raz\u00f3n. Me invade la ira, los celos, la locura.<\/p>\n<p>-\u00a1Mientes!- grito, tomando el candelabro que sobre la repisa se ubicaba. Ya no soy yo mismo, la furia me domina. Me giro r\u00e1pidamente, y le asesto un golpe en la cabeza. Ella cae sobre la butaca. Yo tiro el candelabro. Despierto de ese letargo infernal, siendo consciente de lo que acabo de hacer. Jam\u00e1s me imagin\u00e9 capaz de agredirla. Me arrodillo, la toco, la acaricio, la beso. Ella, con los ojos cerrados, no se mueve, no responde, no respira.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Ail\u00e9n! \u00a1No! Yo te quiero, lo siento mi amor, \u00a1despierta!<\/p>\n<p>Comienzo a ahogarme, la culpa, la desaz\u00f3n, la agon\u00eda de una vida en su ausencia me asedian. Me levanto y corro hacia la puerta. Salgo de casa, comienza a nevar. Me asfixio, empiezo a correr bosque a trav\u00e9s, la noche ya es oscura, corro y corro sin saber muy bien a d\u00f3nde, empiezo a verla a ella detr\u00e1s de cada \u00e1rbol, sigo corriendo.<\/p>\n<p>De repente, paro -\u00bfpor qu\u00e9 corro? \u00bfqu\u00e9 hago aqu\u00ed?- me digo a m\u00ed mismo. Mi mente, en blanco; no recuerdo nada, he olvidado la raz\u00f3n por la que hu\u00eda. Sin embargo, s\u00ed soy capaz de recordar la agon\u00eda criminal que esa raz\u00f3n me provocaba. Ya no hay nada de eso, solo serenidad. La ignorancia me agrada. Vuelvo a casa, atravieso la puerta y ah\u00ed est\u00e1 ella sentada en la ro\u00edda butaca.<\/p>\n<p>-Lo siento, mi amor, no deb\u00eda haberte gritado as\u00ed. Entender\u00e9 que est\u00e9s enfadada\u2013 No hay respuesta, solo silencio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parte 2: Una semana antes: La disputa Cap\u00edtulo 4 Comienza el invierno, todo indicio de vida natural ha dejado de exhibirse. 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