Umberto Eco In Memoriam

Ilustración de Naiel Ibarrola

Ilustración de Naiel Ibarrola

Cuando muere un escritor de la talla de Umberto Eco uno tiene la sensación de estar obligado a elegir una obra favorita, igual que cuando tus padres te decían que acumulabas demasiados juguetes y te exigían elegir cuál iba a salvarse de la criba.

Afortunadamente, la obra perdurará a su vida, a su fatalidad cósmica, a su mortalidad.  Recuerdo uno de los últimos artículos que escribió Oliver Sacks antes de morir. Hablaba de la tabla periódica, recordaba su vida a través de los elementos inorgánicos y los metales olvidados. “En el otro extremo de mi mesa —de mi tabla periódica— tengo un bonito trozo de berilio (elemento 4) elaborado mecánicamente para que me recuerde mi infancia y lo mucho que hace que empezó mi vida próxima a acabar”.

La cronología de Umberto Eco también ha terminado y yo no consigo desprenderme de la necesidad de elegir una obra para releer. Pienso en aquellos primeros ensayos sobre el cómic, apocalípticos, integrados, de una erudición y un éxtasis intelectual apabullantes, o en su bestseller, que incomodó a todos aquellos que preferían guardarse la cultura para una pequeña minoría. Rebusco entre alguna obra de la que no conseguí disfrutar y oscilo hacia esa que me atrajo pero con la que no me atreví a empezar. Me sumerjo en aquel atlas que compuso sobre las tierras y los lugares que nunca existieron.

Quizá, de entre todos los elementos de la tabla periódica, de entre todos los libros y escritos, me quede con sus gemelos literarios “Historia de la belleza” e “Historia de la fealdad”. No será su mejor literatura, tampoco su ensayo más profundo, pero esos tomos de tapa dura, de hojas satinadas y gustosas, de bellezas podridas y bellezas puras, a mí me arrastran a mundos inexplorados, emocionantes.

Qué delicada debía ser la mente de Umberto Eco, ¿verdad?, ¡qué rebosante de curiosidad!

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Martín Ibarrola

Martín Ibarrola

No se sabe demasiado sobre Martín Ibarrola. Nació en Bilbao en 1992, es amante de la espeleología y a menudo se ausenta para escribir y desarrollar sus proyectos. Vivió una temporada en Manchester, donde comenzó la serie de relatos urbanos que componen Percibo Ciudad, publicado por la editorial Ikusager en 2015. Martín parece ser el fundador de La Espiral.
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Comments

  1. inigo larroqueinigo larroque says

    Su “Historia de la belleza” y su “Historia de la fealdad”. Libros que he abierto, he ojeado con mucha curiosidad.
    Tal vez algún día me haga con ellos. Para estar más cerca de mi pasado ( la de veces que he pensado en comprármelos), de Eco y de ti.

    Y gracias por tus reflejos de buen periodista.

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