Sin óbolo en la boca del muerto

 

Leopoldo María Panero

Retrato del poeta por

Retrato del poeta por Antonio García Villarán

 

 

Como las aguas antiguas de los océanos

caían a un abismo sin fondo,

alguien se tira de la vida

desde los bordes de sus páginas.

Ninguna llave regula el paso

de las águilas y en la boca

de las cañerías se intoxican

leones crespos.

Nadie mejor que él llamaría

al candor rata

y a las alas de los poetas

columbarios.

Con la desmesura de quien

no ha pactado con el veneno,

en el borde de la mandíbula

un diente escribe obscenidades,

en la tapa del ataúd o en el humo

cinerario donde ladran versos cancerberos

sin pagar el peaje.

 

 

Arthur Rimbaud

rimbaud verlain

Ilustración de Paul Verlaine, datada en junio de 1872.

 

 

 

En los campos veía volar guadañas.

En lo alto de los muros cristales largos

invitaban a las manos al riesgo de los otros lados.

Anduvo por terrenos fuera de poblados,

descubierto, expuesto a los vientos,

en el campo se recogía a cubierto

en los montes y en las zanjas.

Como los tallos de algunas flores

se tendía en el suelo horizonte

y en su camino había bosques claros

donde contemplaba la semilla de sus zapatos.

Siempre huía de Charleville.

Silvestre, espontáneo, dejó crecer

los lirios hediondos a su paso.

Otros buscaban la medida de los versos,

la embarcación en arena quebrando su movimiento.

Rimbaud siempre se alejó.

Las nubes le pusieron la corona.

 

 

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Félix Martínez Aristín

Hace tiempo que lo tengo claro. Cuando el automatismo se instala, el poeta tiene que dejar de escribir. Sin trastorno del sentido ni desequilibrio al borde del temblor, el vestigio que escribe queda como imitación de otros o de sí mismo.Por ello, felizmente leo y fecundamente imito. Yo, el epígono

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Comments

  1. Soledad DomínguezSoledad Domínguez says

    Hoy viernes, sé que no es un viernes cualquiera. Espero que todo salga tan bien como estos poemas. Un placer pensar en lo que tú has pensado. Hermosas semblanzas. Un abrazo.

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