Lágrimas desde el cielo

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Detalle de la ilustración del libro de Paule, obra de Valérie Honnart.

Antes de tener a mis  hijas me preguntaba si sería un buen padre. Conociéndome como me conocía, ¿sería capaz de amar, cuidar, enseñar a una hija mía como es debido? (y me conocía, sí, de vista) ¿Desearlo era suficiente? Me contestaba a mí mismo razonando que para tener hijos no había mayores requisitos. Cualquiera los tiene, y mira la naturaleza, ¿no cuidan los lobos a sus crías, les alimentan, les enseñan, les quieren incluso, o por lo menos les lamen? Probablemente yo no sería ni mejor ni peor que otro hombre u otro lobo cualquiera. Me prometía a mí mismo que pondría todo mi empeño, o bastante, más de la media seguro. Y luego he tenido a mis hijas y me he dado cuenta de que está bien prepararse (no sé, hacer algún cursillo, comprarse un libro) pero que a la hora de la verdad (y la hora de la verdad son todas las horas de todos los días) nadie puede ser distinto de lo que es en su relación con un hijo. Puede que consigas ser el padre ideal durante una tarde o un fin de semana, pero al día siguiente serás simplemente tú y tu hija te verá tal y como eres y te tomará como referencia (y hasta te querrá). Podemos pasar por quien no somos en la calle, en el trabajo; limaremos nuestros pequeños o grandes defectos (es humano), pero con la hija que hemos tenido en brazos, que hemos llevado de la mano y con la que hemos dado volteretas en la alfombra de la sala, con ella no podemos fingir (todo el rato). Mi hija mayor Elene tenía unos tres años cuando una vez yendo en el coche comenzó a llover intensamente, era una tormenta de verano, y dijo: “el cielo está llorando”. No sé si tiene que ver con todo lo anterior pero es una frase que tengo ahí guardada y que me hace pensar. ¿Es algo sin ninguna importancia, algo que puede decir cualquier niño? ¿era una muestra de inteligencia? ¿tenía  algo que ver lo que mi hija había vivido hasta entonces, como los cuentos que veíamos juntos? El caso es que me encanta la situación, una tormenta de verano, y la frase, “el cielo está llorando”.

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Javier San Salvador del Valle Zarrabeitia

¡En Bilbao! Nací en Bilbao, en 1955. Estudié Ingeniería de Telecomunicaciones en Madrid y llevó 32 años trabajando de ingeniero de producción en Euskal Telebista. No tengo Facebook o Twitter. Sí que mantengo desde hace unos años dos blogs: “Duroderroer” con pequeños textos sobre todo y sobre nada, y “Voy cruzando el río” donde anoto libros que leo y comento algunas películas.

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Comments

  1. Ruth says

    Es algo con mucha importancia,con toda la importancia. Que hayas resguardado su frase en tu corazón te contesta.

    Belleza y verdad. Gracias y enhorabuena.

    Lágrimas desde el cielo y una tierna sonrisa .

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